
1/10 Unze Gold Krügerrand Burgers Pond Privy Mark 2024 PP (Auflage: 500 | Polierte Platte)

- Solo en Kettner: exclusivo mundial
- Legado de 1874: la primera moneda de oro
- Estuche elegante: con logo de la casa de moneda
- Solo en KettnerEsta edición especial solo está disponible aquí
- Legado de 1874Homenaje a la primera moneda de oro de Sudáfrica, acuñada en 1874
- Estuche eleganteProtegida en un estuche negro con interior de terciopelo
1/10 onza Krugerrand de oro Burgers Pond Privy Mark 2024 PP (Tirada: 500 | Prueba)
- Estrictamente limitada: tirada muy reducida de solo 500 piezas en todo el mundo
- Exclusividad: Disponible en todo el mundo únicamente en Kettner Edelmetalle
- Oportunidades de revalorización: altísimo potencial de revalorización gracias a su estricta limitación y alta demanda
- Rareza: moneda de colección muy escasa
- Calidad de acuñación: la máxima calidad de acuñación posible, „Prueba“ (PP)
- Diseño: en el anverso aparece Paul Kruger, quien fue presidente de la República Sudafricana entre 1883 y 1902. El reverso muestra el animal nacional sudafricano, el springbok.
- Material / ley: el Krugerrand está hecho de oro con una ley de 916,67/1.000. El resto de la aleación es cobre, lo que le da a la moneda su característico color dorado rojizo y la hace más resistente.
- Fabricante: la moneda es acuñada por la renombrada Rand Refinery en Sudáfrica.
- País de origen: Sudáfrica
La nueva edición especial del Krugerrand con marca de ceca (privy mark) del Burgers Pond es un homenaje extraordinario a los orígenes de las monedas de oro sudafricanas y combina dos iconos de la historia numismática. Esta novedad mundial une el Krugerrand de oro, celebrado en todo el mundo, con un detalle distintivo: la marca de ceca del Burgers Pond, la „forma original“ del Krugerrand. ¡Esta edición única solo la encontrará de forma exclusiva en Kettner Edelmetalle!
El Burgers Pond: la forma original del famoso Krugerrand
El Burgers Pond, procedente de la antigua República de Transvaal, marca el primer intento de acuñar oro sudafricano en una moneda propia, sentando así las bases de lo que más tarde se conocería mundialmente como el Krugerrand. La moneda, acuñada en 1874, está estrechamente vinculada a la historia e identidad de Sudáfrica, ya que fue la primera fabricada con las ricas reservas de oro del país. Esto convierte al Burgers Pond en el precursor directo del Krugerrand, introducido en 1967 como símbolo del mercado de oro sudafricano.
En el anverso del Burgers Pond figura el retrato de Thomas François Burgers, cuarto presidente de la República de Transvaal, mientras que el reverso muestra el escudo nacional. El presidente Burgers tenía el visionario plan de crear una moneda nacional con el oro de su país, un paso audaz que sentó las bases del posterior éxito del Krugerrand. Sin embargo, aunque el Burgers Pond pasó a la historia como la primera moneda de oro sudafricana, su trayectoria no fue nada sencilla.
Una moneda con historia y rareza
En 1873, Burgers, sin consultar al propio parlamento, envió 300 onzas de oro a Londres para acuñar monedas inspiradas en la libra inglesa. En la empresa Ralph Heaton and Sons, en Birmingham, se acuñaron finalmente 837 monedas. Pero cuando Burgers las presentó al Volksraad, el parlamento de la República de Transvaal, la moneda fue rechazada con indignación. Nunca entró en circulación oficial y su idea comercial fracasó. En su lugar, la mayoría de los Burgers Pond se usaron como joyas o piezas de recuerdo, muchas de las cuales se perdieron o destruyeron con el paso del tiempo.
Aunque el Burgers Pond no cumplió su función económica, más tarde se convirtió en una joya numismática. Con el descubrimiento de su valor numismático a finales del siglo XIX, surgió una pasión por los pocos ejemplares que quedaban, que perdura hasta hoy. Resulta especialmente interesante que existen dos variantes de la moneda: una con barba fina y otra con barba gruesa en el retrato de Burgers.
Tradición y modernidad unidas
Aunque el Burgers Pond nunca llegó a comercializarse, marcó el inicio de una importante tradición de monedas de oro sudafricanas. Su fabricación abrió el camino para el Krugerrand, que casi 100 años después, en una era completamente distinta, se convertiría en un símbolo mundial del mercado de oro sudafricano. Así, el Burgers Pond no es solo una pieza de colección rara, sino también un testimonio histórico que refleja el origen del Krugerrand: la primera visión de una moneda hecha con el oro de la tierra que entonces era Transvaal.
Con motivo de esta conmemoración, esta edición especial está estrictamente limitada y combina de forma impresionante tradición y modernidad. En el anverso muestra, como es habitual, el retrato de Paul Kruger, mientras que la llamativa marca de ceca del Burgers Pond se integra de manera discreta. De este modo, esta moneda no solo rinde homenaje a la historia de Sudáfrica, sino también a la transición de la primera moneda de oro sudafricana a la legendaria serie Krugerrand: ¡una unión de dos leyendas numismáticas!
Esta especial rareza, con una tirada muy reducida de solo 500 piezas en todo el mundo, es mucho más que una moneda de colección; es un fragmento de historia y una valiosa inversión. Fabricada con la más alta calidad de acuñación „Prueba“ (PP), esta moneda ofrece un extraordinario potencial de revalorización y es imprescindible para todo coleccionista exigente.
La representación del producto puede diferir del producto final.











